Tan sólo de enero a abril de este año, México ha recibido 18 mil 365 solicitudes de migrantes que buscan obtener el estatus de refugiados.
En su mayoría son hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, así como pequeños grupos de nicaragüenses y cubanos, de acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (Comar).
Para alcanzar esta condición, los solicitantes argumentan que su vida y la de sus familiares corren peligro en sus lugares de origen, debido a la violencia.