El ex gobernador Andrés Granier regresó a Tabasco tras permanecer seis años encarcelado por igual número de juicios.
A su arribo a la entidad, decenas de personas recibieron al ex mandatario entreporras.
“Me siento bien, tranquilo. Me fui por la puerta grande y así regreso”, dijo a sus huestes.
El químico se defendió de las acusaciones en su contra, entre las que figuran un quebranto financiero en su Administración.
Aseguró que todas las acusaciones sobre el presunto quebranto financiera, a causa de desvíos de recursos, fueron una ficción y una venganza política de su sucesor, Arturo Núñez.